Un octogenario al frente de RTVE

Mientras RTVE hace prejubilaciones, Zapatero y Rajoy se ponen de acuerdo para designar a Alberto Oliart, ex ministro de Defensa y de 81 años, nuevo presidente del ente.

Se ve que han prevalecido las ganas de alcanzar un consenso que la eficacia el frente de una empresa enorme, valiosa y que garantiza los derechos de informar y estar informados.

Este hombre es obviamente equidistante, aunque sólo sea porque ya tiene una edad en la que pasa de todo. Pero su nombramiento, pese a que reconozca que no tiene mucha idea de televisión, pone en evidencia las necesidades de los líderes de los dos partidos con más representación en el Congreso de los Diputados.

La desginación de Oliart, negociada y cerrada por Zapatero y Rajoy en privado y, al parecer, rápidamente, muestra que ambos líderes ya no lo son,  que no aguantarían otra derrota, que prefieren asegurar, que no se fían ya de nadie, y que les da igual su España, el dinero de los contribuyentes o lo que pueda pasar con el aparato de comunicación del gobierno.

Son como dos boxeadores abrazados, extenuados, que no quieren golpear por medio a descubrir un hueco, a los que les da igual las apuestas, los aficionados, el equipo, todo.

Alberto Oliart no hará nada como presidente de RTVE porque es el menos indicado para tomar decisiones, porque ya no estará para muchos trotes, porque su modelo de contenidos puede distar mucho del ritmo televisivo actual y, sobre todo, porque es lo que esperan quienes le han puesto en el cargo.

El Secretario General del PSOE y presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el Presidente del PP, Mariano rajoy, han demostrado, con esta decisión, que son unos cobardes.

España va mal. Y el único mensaje es que puede ir peor.

4 comentarios hasta ahora

  1. Iñaki Murua on

    ¡Viva la gerontocracia!

  2. Iker on

    Pues si quieren, que viva, estimado Iñaki. Pero que expliquen a los prejubilados con 52 años por qué este hombre sí se merece seguir en activo y ellos no.

    Un saludo afectuoso. Por cierto, quedamos en que ibas a mandarme un e-mail, ¿no? Tranquilo, que no corría ninguna prisa.

  3. javier on

    Aupa Iker,
    Pues sigo llevando la contraria. De acuerdo a que es una incongruencia la jubilación de gente joven y contratar a una persona de edad, de tanta edad…. pero yo personalmente me alegré de que alguien, vamos a decir, mayor, alcance un puesto de esa relevancia. Me parece un estímulo para los de su quinta que pueden ver cómo se cuenta con ellos y cómo pueden aportar cosas. Ni la juventud es síntoma de conocimiento ni la senectud de ignorancia por lo menos en por sí solas.
    Si fuera cierto que no tiene ni idea de TV, entonces sí que sería un absurdo, pero la edad, en sí mismo, no le debe marcar como válido o inválido.
    Gero arte.

  4. Iker on

    Estimado Javier,

    él mismo reconoció, en declaraciones a Público, que no tenía ni idea de televisión.

    Y una cosa es incentivar la indiscutible aportación de las personas experimentadas (que podía hacerse con los propios prejubilados, periodistas admirables en su mayoría), y otra cosa poner al frente de un ente tan enorme a un octogenario retirado que nunca ha trabajado en el medio.

    Un saludo y, por favor, llévame la contraria tanto como quieras.


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