Good bye, Belfast
Una persona a la que tengo en muy alta estima, cuando se enteró de que venía a Belfast me dijo: “Es una ciudad muy interesante si te gustan las emociones fuertes”. Y creo que es la mejor definición que he oído del sitio en el que he vivido los últimos tres meses.
Belfast es una ciudad muy intensa que en sus barrios sigue guardando sensaciones, y sólo hay que pasear por ellos con cierta apertura de mente para darse cuenta. El visitante ocasional, el que va al centro a hacer sus compras, comer y beber cerveza, puede que no lo note. Pero en cuanto te alejas unas decenas de metros, la cosa cambia.
El conflicto en Belfast fue terrible. Cuando hablas de experiencias pasadas, de lo que sucedió, la expresión más habitual es “so close”. Porque en Belfast los extremos están demasiado cerca, separados a veces por un muro muy alto, pero poco grueso. Como ya he dicho en otras ocasiones: una barrera más mental que física.
El norirlandés es un conflicto de proximidad, entre vecinos. De comunidades a las que apenas las separa una calle. No me cansaré de poner el mismo ejemplo de siempre: en el oeste, desde el norte al sur puedes encontrar Cliftonville (católico) y Clifton (protestante), calles casi paralelas. Y en el extremo oeste, Ardoyne (católico). Inmediatamente después está Shankill (protestante), pero por el exterior, por la cara que da al centro de la ciudad, entre ambas calles hay un barrio católico. Al sur de Shankill están Falls y Lower Falls, católicos, y a sólo unos minutos, Sandy Row, que conecta con Windsord (ambas protestantes).
Ese es el oeste de Belfast: un barrio tras otro con profundo sentimiento de pertenencia a una de las dos comunidades. Aún así, para mí, la ciudad más emocionante en la que he estado fue, seguramente, Derry: sobrecogedora.
Esta ha sido una experiencia que me ha servido para aprender, sin duda. Me llevo un montón de fotografías y, empujado por el mismo espíritu consumista que atrae a los dublineses hasta el norte, muchas compras.
Y también me ha servido para conocerme mejor, para reconocer que, además de cabezón y con mala hostia (eso ya lo sabía), he sido capaz de asimilar un montón de información en este tiempo, y no puedo negar que soy más sentido de lo que creía. No me importa reconocer que me impresionó recorrer los 200 metros que las niñas del colegio Holy Cross tenían que hacer escoltadas por el ejército en Ardoyne en 2001. Por suerte, les dejo con mejores noticias que entonces.
Finalmente, no puedo irme sin dar las gracias (otra vez) a Dominic, Katy y Ciarán. Porque sin ellos la experiencia no hubiera sido la misma: hubiera sido peor.
Good bye, Belfast. See you!
La fotografía está tomada en Cliftonville durante el primer mes de mi estancia, y me encanta.
6 comentarios hasta ahora
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Me alegro de ver que ha sido positiva tu experiencia en el norte,y es una lástima perder una información tan de primera mano desde allí.
Un saludo desde “el norte de Irlanda”.
Slán go fóill!
Ondo etorria barriro Iker. Te encuentras aquí retos suficientes como para no echar de menos aquello: entre la situación política, la mediática y la del Athletic Club, tienes trabajo suficiente para hacer análisis constantemente.
Eso y la quijotesca batalla contra la gilipollez 2.0, a la que no sé si a través de los memes me estoy sumando. Si es así, asumiré la etiqueta (¿o se dice tag?) con naturalidad, pero todo sea por no dejar colgado de la brocha al común amigo Iñaki Murua… Vaya pues el enlace
Ánimo, que nos quedan las fiestas de verano, y el Kalimotxo y la cerveza siguen siendo 1.0. Malos, pero 1.0.
Kaixo!
acabo de llegar a Belfast, he venido “ofialmente” a hacer un curso de ingles.
Hoy no ha parado de llover (creo que aqui es lo normal) asi que he aprovechado para buscar información y hacerme una lista de lo que quiero ver, que 4 semana se hacen muy cortas!
Buscando he encontrado tu blog, magnifico!!buscaba una explicación del conflicto para principiantes, y tu blog es perfecto para empezar a entenderlo todo.
Lastima que ya no estes, me hubiese gustado que me enseñaras la ciudad, pero usare tu blog de Guia
Acepto consejos para aprovechar de lleno estas 4 semanas
Mil esker!!
Alien, no me olvido de lo que te prometí. Sólo dame unos días para poner mis pensamientos en orden.
Gontzal, eskerrik asko. Por supuesto, sé que la actualidad en Euskadi y en la red son bastante interesantes como para no extrañar la actividad que tenía en Irlanda. No obstante, la intensidad emotiva de Belfast o Derry no se encuentran en ningún municipio de Euskadi.
También me temo que el trabajo duro lo abordaremos a partir de septiembre.
Itsaso, aprovecha tu estancia en la ciudad: merece la pena. Y 4 semanas es un tiempo suficiente. Si necesitas cualquier información, consejo o ayuda, no dudes en escribirme a ikermerodio[at]gmail[dot]com
Ya han sido varios los que me han pedido consejo, y contesto a todos con el mismo entusiasmo porque, insisto, Irlanda del Norte lo merece.
Eso sí, su inglés es bastante particular, y en los barrios del Oeste, depende de con quien hables, casi imposible. No obstante, permíteme decirte que el mito es cierto y comprobable: la cerveza y el whisky ayudan a entenderles. Aún no sé por qué, pero es cierto.
Un abrazo a todos/as, gracias por acercaros al blog.
Tranquilo Iker,tomate tu tiempo,que lo que más voy a echar de menos es no tener un corresponsal en el norte de Irlanda,por si fuera necesario,tendré que volver a ir yo…
Bueno,de momento en unos días me voy a EH y ya tengo ganas de desfogarme un poco en las jaiak de Baiona.
Ondo izan.
Disfruta de Baiona, Alien.
Por desgracia y después de ver los últimos acontecimientos, podemos comprobar que cuando regreses a Belfast, o lo haga yo, parece que algunas cosas no cambian.
Un saludo.