IRA, OIRA, PIRA, RIRA

Todo el mundo conoce el IRA, pero es un grupo que ha ido variando a lo largo del siglo XX y que ha sufrido varias escisiones. Y creo necesario repasar, brevemente, las más importantes.

Para empezar, hubo un IRA antiguo, que ya estuvo presente en el Alzamiento de Pascua de 1916, cuando Irlanda se independizó, por fin, del Reino Unido. Salvo su parte norte, cuya capital es Belfast, desde donde escribo.

Este IRA permaneció inactivo hasta casi 1950, cuando el nacionalismo arraigó, nuevamente, en Irlanda del Norte, y la lucha por los derechos humanos se canalizó hacia la violencia, creo que irremediablemente (aunque quiero dejar claro que una cosa es reconocer los hechos y otra apoyarlos: estoy y estaré siempre en contra de cualquier modo de violencia directa, estructural o verbal).

Entonces se fue fraguando el OIRA (Official IRA), que estuvo activo militarmente hasta los primeros setenta, y presente durante mucho más tiempo.

Con el comienzo de los troubles, en agosto de 1969, empiezan los movimientos, y del OIRA se escinde el PIRA (Provisional IRA), también conocidos como “los provos“. Este ha sido el IRA más activo y el que hemos conocido como banda terrorista, el que llegó hasta finales del siglo XX, cuando se alcanzaron los acuerdos de paz.

Entonces apareció otra escisión, el RIRA (Real IRA o IRA auténtico, como le conocemos en Euskadi), responsable de los últimos atentados en el siglo XXI, incluidos los últimos, de este mismo año. Por cierto, que ayer apareció en la prensa de Belfast que, tras estas acciones, los paramilitares unionistas estuvieron a punto de volver a la guerra, palabras textuales.

Finalmente, por si alguien no lo sabe a estas alturas, IRA es el acrónimo de Irish Republican Army, es decir, el Ejército Republicano Irlandés, que ha estado formado, a lo largo de sus diferentes etapas históricas, siempre por voluntarios. Estos “angelitos”, oficiales, provos o reales, desde el fatídico último verano de la década de los 60, han matado a 2.000 personas, el doble que ETA.

Pintada en Falls, barrio católico del oeste de Belfast. En el Bogside, su equivalente en Derry, las pintadas a favor del RIRA son más y más explícitas.

4 comentarios hasta ahora

  1. Paul on

    Vaya, todos los días se aprende algo. No tenía ni idea de esa diferencia entre Oira y Pira, pensaba que el IRA actual era el que entroncaba con el de 1916.
    En cuanto a lo que comentas de los unionistas tengo mis dudas de que realmente no se tratase más que de una bravuconada. Creo que la “vuelta atrás” es muy arriesgada y presenta bastante más problemas que posibles beneficios: persecución policial, rechazo social, retirada de ayudas económicas, etc.

  2. Iker on

    Uf… es muy complejo, Paul, pero no creas tanto en ese rechazo social. En un nivel político y académico está claro que el proceso de paz sigue adelante, pero pasear por los barrios y hablar con la gente te lleva a otro escenario.

    Además, el nuevo discurso unionista conecta directamente con lo que tú comentas: según ellos, los acuerdos de paz han beneficiado a la comunidad católica, y las ayudas que recibe ésta son cuantiosas y muy suculentas. De ahí el nuevo relato: “Los irlandeses no quieren ser británicos pero se benefician de nuestro Gobierno, mientras nosotros -los protestantes- cada vez estamos peor”.

    No es que estén peor, es que, por fin, ambas comunidades empiezan a equipararse. Eso, para los católicos, es sinónimo de mejora. Para los protestantes, de retroceso: “Estos irlandeses son unos bárbaros que tienen una religión irracional, si me igualo con ellos, pierdo”.

    Es un tema muy complicado. Creo que no se va a volver a la violencia (no por lo menos en esta generación), pero me temo que las veces en las que se va a estar a punto de ello, realmente, van a ser varias. No obstante, esta gente ha sufrido mucho, y volver a las armas supone, sobre todo, más sufrimiento.

    ¿Persecución policial a los protestantes? Hace unas semanas la policía corto Shankill Road para que un ex jefe paramilitar unionista tuviera funerales casi de Estado. El Sinn Féin interpuso una queja que no ha ido a ningún sitio.

    ¿Rechazo social? Los barrios son comunidades muy cerradas (hasta tienen un muro) y extremas. Me temo que lo que evitará la violencia será el egoísmo de cada uno: no quieren volver a sufrir. Pero te aseguro que la sensación es de que todo lo demás (su propia imagen en el mundo, el colectivo) les importa bien poco.

    Además, el trabajo con las próximas generaciones me temo que es peor de lo que los propios norirlandeses creen (sólo hay que hablar con los universitarios) o quieren creer. Y hay expertos en el tema que aventuran que cuando los católicos sean, en toda la región, más que los protestantes (se calcula que en dos generaciones), la nueva minoría reaccionará… ¿violentamente? Eso está por ver y, sobre todo, evitar.

    Un abrazo y gracias por el comentario.

  3. Paul on

    Creo que apuntas una clave muy importante. Los protestantes consideran que los católicos han sido primados durante el proceso de paz. Precisamente, en el seminario que organizó la Fundación Sabino Arana el responsable de los programas europeos de desarrollo de Irlanda del Norte comentó que el acceso a las ayudas era igualitario para ambas comunidades, pero que los católicos eran mucho más dinámicos a la hora de aprovechar las oportunidades.
    En fin, tu artículo y la respuesta a mi comentario ayudan a comprender que no es oro todo lo que reluce y que estos procesos son terríblemente complicados.

  4. Iker on

    Ese seminario al que aludes tuvo que retrasarse y, por eso, no pude acudir, ¡qué rabia!

    Efectivamente, una de las cuestiones claves en este conflicto fue el reconocimiento de todos los derechos a los católicos, y que éstos pudieran beneficiarse de las mismas ayudas que los protestantes, apoyados en mayor medida tradicionalmente por el Gobierno británico.

    Y efectivamente, de nuevo, la fama de los barrios católicos es que en ellos el porcentaje de personas que vive gracias al Gobierno, es bastante alto. Y es cierto que pasear un martes a la mañana por Falls permite ver a gente en edad de trabajar aparentemente ociosa y, seguramente, con algunas pintas encima.

    De ahí el nuevo discurso demagógico protestante. Que además preocupa bastante a todos los agentes involucrados en la resolución del conflicto.

    El esfuerzo que se está haciendo es equiparable a la necesidad del mismo. Y en Euskadi, precisamente porque no tenemos esos niveles de dedicación y esa altura de miras, la labor de agentes como Lokarri me parece especialmente loable.

    Tienes razón una vez más: “Estos procesos son terriblemente complicados” y por eso se necesitan muchas manos que ayuden de un modo coordinado. Así que, ánimo con vuestra labor, porque es sin duda necesaria. Y sabes que lo creo sinceramente.

    Eskerrik asko por tus comentarios. Creo que entre los dos estamos narrando un relato bastante interesante.


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